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Es una verdadera paradoja que esta dolencia tan extendida (y que se cura con 1 semana de dieta adecuada) se haya tratado durante décadas con una dieta blanda a base de lácteos. Aquí se ve en forma patente como a veces los médicos, por nuestros errores convertimos una dolencia que se cura rápidamente comiendo bien, en un calvario que dura décadas.
En una Universidad de U.S.A. se hizo un experimento (hay muchos). Se monitoreó a 1.000 mujeres durante 10 años. A 500 se les permitió comer lácteos, y a las otras 500 no. Al cabo de esos 10 años el grupo que había consumido lácteos tenía un 50% más de cáncer de mama. (Atención que no estamos hablando de un 5% más, sino un 50% más de cáncer).
Por otra parte, los lácteos tienen mucho calcio, pero éste es muy difícilmente absorbido por el organismo, Ya que se produce una reacción alergénica (que también está totalmente probada) pues estos son alimentos destinados a otra especie (la vacuna).
Es más, si hasta se sugiere que cuando se ingiera un comprimido de suplemento de calcio, se lo haga con agua, no con leche pues si no, se dificulta su absorción.
Pero es mucho peor aún, ya que esta misma reacción alergénica se expresa en forma de un aumento de la acidez. Por lo que el organismo apela al calcio de los huesos para compensar esta acidez. Dicho de otra manera los lácteos no solamente no previenen la osteoporosis (ver) sino que son los principales productores de la misma.
Y no solamente los lácteos son productores de acidez. También lo son las malas combinaciones de alimentos. En el siglo XX especialmente se ha adoptado la pésima costumbre de comer muchos alimentos distintos a la vez.
Por ejemplo si consumimos carne hace falta mucha acidez para digerirla, en cambio si consumimos cereales (arroz, pan, etc.) necesitamos una acidez mucho menor. Ahora bien, si consumimos carne y cereales a la vez, éstos últimos se ven sometidos a una acidez mucho mayor de la que requieren para su digestión. Entonces en lugar de convertirse en glucosa y otros hidratos de carbono, se acelera su transformación química y pasan a una molécula más chica, el ácido acético, liberando en esa transformación una molécula de anhídrido carbónico que va a conformar los gases. Y el ácido que se forma irrita totalmente el tracto gastrointestinal.
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